20 horas y 57 minutos. Es el tiempo que me llevó completar el Euskal Trail 130: 128 km y 7.500 m de desnivel positivo por las montañas del País Vasco. Y lo que más me marcó al llegar no fue el agotamiento, ni el orgullo de un puesto entre los 20 primeros de la general. Fue esa cifra: una diferencia de 2 minutos con el plan Segly.
Antes de la salida, había construido una estrategia completa en Segly: 15 segmentos divididos manualmente, factor de fatiga fijado en el 15 %, objetivo del Plan A en 21 horas. La aplicación había previsto 20h59. Crucé la meta a las 20h57.
En 21 horas de esfuerzo, 7.500 metros de subida, 17 controles oficiales: una diferencia de 2 minutos. No es suerte. Es lo que permite una preparación seria basada en el análisis del GPX. Pero más allá del resultado final, la carrera me contó una historia mucho más interesante: una primera mitad con una ventaja que crecía poco a poco, una segunda mitad que fue consumiendo esa reserva y una meta alcanzada exactamente según el plan. En este artículo desgloso los 17 controles uno a uno, las 3 fases de la carrera y lo que los datos revelan sobre mi factor de fatiga real.

El Euskal Trail 130: una carrera con carácter
El EuskalTrail no se anda con rodeos. La carrera serpentea por el País Vasco: collados exigentes, crestas expuestas al viento, bajadas técnicas que devoran los cuádriceps. En 128 km y 7.500 m de desnivel positivo entre Francia y España, el recorrido nunca da tregua de verdad: las subidas se encadenan sin pausa y las bajadas exigen concentración y prudencia.
La edición 2026, celebrada el 15 de mayo, nos dejó un tiempo caprichoso —humedad y temperaturas frescas—, con incluso nieve en las cumbres, lo suficiente para intensificar el lado aventurero de un ultra. Condiciones duras pero manejables, que me permitieron concentrarme en la estrategia de carrera mientras cuidaba la temperatura corporal.
La salida fue a las 5 de la mañana, de noche y bajo la lluvia. Los primeros kilómetros atraviesan zonas de bosque muy húmedas antes de afrontar las primeras crestas vascas (Iparla).
17 controles, otros tantos hitos para medir la diferencia entre el plan y la realidad en los tiempos de paso de ultra-trail. 18.º en la general con una velocidad media de 6,36 km/h: ese es el resultado bruto. Pero las cifras que hay detrás son mucho más elocuentes que la clasificación por sí sola.
Preparar mi ultra-trail con Segly
Cinco días antes de la salida, publiqué un artículo que detalla cómo construí mi estrategia en Segly: importación del GPX, división en 15 segmentos y calibrado del factor de fatiga. Remito a ese artículo para la metodología completa.
En resumen: había optado por el Plan A de 21 horas, con un factor de fatiga del 15 %. Esta cifra significaba que planificaba correr la segunda mitad de la carrera un 15 % más despacio que la primera: no pesimismo, sino un reconocimiento lúcido de la realidad del ultra-trail. Segly me dio un tiempo previsto de 20h59. También había preparado un Plan B de 23 horas, compartido con mi asistencia a través del enlace de solo lectura de la aplicación. El 15 de mayo, a las 5:00, puse en marcha el cronómetro. Esto es lo que pasó de verdad.
Las 3 fases de la carrera
La carrera no se entiende mirando solo el resultado final. Se lee en tres fases diferenciadas, cada una con su propia lógica.
Fase 1: puesta en marcha (0 → 72 km, Urepel)
Salí de la salida más rápido de lo previsto. Ya en Jara (km 6,5) iba 12 minutos por delante del plan. La ventaja se fue acumulando poco a poco: −31 min en Gaztiparlepoa (km 19,5), −36 min en Elorrieta, −34 min en Les Aldudes. Llegué al control de Urepel (km 72,2) con 1h02 de ventaja sobre el plan Segly: el pico máximo de la diferencia positiva.
Lo que revelan los datos: en este primer tramo, mi factor de fatiga real en trail fue de alrededor del 22 %, por encima del 15 % planificado para un total de 21 horas de carrera. Estaba en mi zona, el terreno me favorecía y aproveché la frescura muscular de las primeras horas.
Fase 2: la fatiga se instala (72 → 115 km, Col Ahartza)
A partir de Urepel, la historia cambió. La ventaja se fue derritiendo control tras control: −52 min en Lindus (km 84,7), −43 min en Auzai, −18 min en Banca (km 108,5). En el Col Ahartza (km 115,2) iba a +1 minuto: de vuelta dentro del plan Segly, e incluso ligeramente por detrás. Es la señal clásica de un ultra: la fatiga acumulada supera el escenario previsto. ¿Señal de una salida demasiado rápida en la primera parte? Probablemente. Pero una salida controlada, no una explosión de ritmo: simplemente una vigilancia insuficiente durante 70 km.
Fase 3: de vuelta en el plan (115 → 128 km, meta)
Los últimos 13 kilómetros fueron una sorpresa. La diferencia se estabilizó, la mente tomó el relevo y llegué con 2 minutos de ventaja sobre el plan Segly. Una vuelta casi perfecta a los tiempos anunciados. El Plan A aguantó pese a una carrera atípica, y es la demostración más convincente del valor de un buen plan de carrera de trail.


Segly vs cronometraje: la comparativa segmento a segmento
Esta es la tabla completa de los 17 controles: tiempo previsto por Segly frente al cronometraje oficial:
| Control | Km | Previsto Segly | Tiempo real | Diferencia |
|---|---|---|---|---|
| Jara | 6,5 | 1h11 | 0h59 | −12 min |
| Gaztiparlepoa | 19,5 | 3h08 | 2h37 | −31 min |
| Col d'Ispeguy | 31,5 | 4h50 | 4h33 | −17 min |
| Elorrieta | 34,6 | 5h35 | 4h59 | −36 min |
| Ixtauz | 37,1 | 6h01 | 5h31 | −30 min |
| Les Aldudes | 44,7 | 6h59 | 6h25 | −34 min |
| Urkiaga | 59,1 | 9h25 | 8h44 | −41 min |
| Atungo | 62,6 | 10h17 | 9h26 | −51 min |
| Urepel ★ | 72,2 | 11h39 | 10h37 | −62 min ★ |
| Lindus | 84,7 | 13h49 | 12h57 | −52 min |
| Auzai | 87,8 | 14h13 | 13h30 | −43 min |
| Mearoztei | 92,0 | 14h46 | 14h01 | −45 min |
| Argarai | 99,0 | 16h14 | 15h38 | −36 min |
| Banca | 108,5 | 17h42 | 17h24 | −18 min |
| Col Ahartza ★ | 115,2 | 18h55 | 18h56 | +1 min |
| Munhoa | 119,6 | 19h42 | 19h38 | −4 min |
| Meta | 128,1 | 20h59 | 20h57 | −2 min |
La lectura segmento a segmento revela varias enseñanzas. La ventaja máxima alcanzada en Urepel (km 72,2), de −1h02, cae justo a mitad de carrera. El giro más brusco se produce entre Banca y el Col Ahartza (6,7 km): la diferencia pasa de −18 min a +1 min, el tramo más duro de mi carrera, en plena noche, con unas piernas que se negaban a colaborar. La remontada final entre Munhoa y la meta demuestra que la mente aguantó hasta el final.


El factor de fatiga en trail: lo que reveló la carrera
Había planificado un factor de fatiga del 15 %. La realidad fue más matizada, y eso es precisamente lo que este tipo de análisis permite sacar a la luz a posteriori.
En la primera mitad (hasta Urepel, km 72), tomé ventaja sobre la estimación pensando que podía mantener el ritmo y hacer mejor que 21 horas. Me ralentizaba menos de lo previsto: el terreno y las condiciones me eran favorables. Aproveché la frescura muscular para acumular un crédito sustancial sobre el plan Segly.
En la segunda mitad, la situación cambió: la fatiga subió. La frescura en los collados, el cansancio muscular y probablemente un déficit calórico hicieron su trabajo. Perdí la mayor parte de mi ventaja en este tramo.
El factor de fatiga rondó el 22 %: por encima del 15 % planificado, pero dentro de un rango coherente. Lo notable es que el plan Segly absorbió esa diferencia gracias al crédito acumulado en la primera parte. El resultado final no refleja las turbulencias internas de la carrera.
Para mi próxima preparación de ultra-trail, la lección es clara: intentar respetar mejor los tiempos de paso en la primera mitad de la carrera, para una segunda mitad más controlada. Segly permite justamente este tipo de ajuste fino, segmento a segmento.
Lo que Segly me enseñó sobre mi estrategia de ultra-trail
Terminar un 130 km a 2 minutos de un plan construido 5 días antes es raro. Pero el verdadero valor de Segly no está en la precisión del resultado final, sino en la calidad de la preparación que llevó hasta él.
Gracias al análisis del GPX segmento a segmento, tuve puntos de referencia concretos durante toda la carrera. En cada control sabía si iba por delante o por detrás, y cuánto. Sin angustia, sin improvisar: solo información para tomar las decisiones correctas en carrera.
Mi asistencia tenía acceso a mi plan completo a través del enlace de Segly. Sabía exactamente dónde esperarme, qué preparar y a qué hora preocuparse si no llegaba. Ese nivel de organización cambia la dinámica de una carrera de resistencia.
Recomiendo a todos los corredores que preparan un ultra-trail que inviertan tiempo en su análisis de Segly antes de la salida. 10 minutos de preparación para horas de tranquilidad en carrera.
El Euskal Trail 130 me confirmó una cosa: una estrategia de carrera bien construida marca la diferencia, no solo en el cronómetro, sino en la experiencia. Correr con un plan es correr con confianza.
¿Preparas un ultra-trail? Importa tu archivo GPX en segly.vo2run.app, construye tu estrategia segmento a segmento y compártela con tu equipo. Fácil, 10 minutos, y puede cambiarlo todo el día de la carrera.
SEGLY